El suceso de Tunguska fue una explosión aérea de muy alta potencia ocurrida sobre las proximidades del río Podkamennaya en Tunguska (Evenkía, Siberia, Rusia) en la posición a las 7:17 del día 30 de junio de 1908.
El fenómeno de Tunguska alentó más de 30 hipótesis y teorías de lo ocurrido. La detonación, similar a la de un arma termonuclear de elevada potencia, ha sido atribuida a un objeto celeste. Debido a que no se ha recuperado ningún fragmento, se maneja la teoría de que fue un cometa que estaría formado de hielo. Al no alcanzar la superficie, no se produjo cráter o astroblema. Casi un siglo después se produciría no muy lejos el evento de Vitim, menos espectacular pero aún más extraño.
2. Crater del Meteorito Barringer
El Meteorito (99942) Apophis (conocido previamente por su designación provisional 2004 MN4) es un asteroide con una órbita próxima a la de la Tierra. Según los datos de la NASA, Apophis pasará muy cerca de la Tierra en 2029 y 2036, y una pequeña colisión con otro asteroide podría desviarlo hacia nuestro planeta, donde produciría un efecto superior al de 40.000 bombas atómicas.[1]
Estos hechos provocaron un breve periodo de preocupación en diciembre de 2004, cuando las primeras observaciones indicaban una probabilidad relativamente alta de colisión con la Tierra en el año 2029. Sin embargo, observaciones adicionales ayudaron a mejorar el cálculo de la órbita, demostrando remota la posibilidad de un impacto con la Tierra o la Luna en 2029. Aun así, persistía la posibilidad de que durante el encuentro cercano de 2029 con la Tierra, Apophis pasara por una "cerradura gravitacional", una región muy precisa del espacio de no más de 400 metros de diámetro, que lo situaría en trayectoria de colisión para un futuro impacto el día 13 de abril de 2036. Esta posibilidad mantuvo al asteroide en el nivel 1 de la escala de Turín hasta agosto de 2006. Nuevas observaciones de la trayectoria de Apophis revelaron que muy probablemente no pasará por la "cerradura", por lo que el 5 de agosto de 2006, Apophis fue rebajado al nivel 0 de la escala de Turín. A 19 de octubre de 2006, la probabilidad de impacto estimada para el 13 de abril de 2036 era de 1 en 45.000. Se ha identificado otra posible fecha de impacto en 2037, pero las probabilidades de colisión durante ese encuentro son de 1 en 12,3 millones.
La Una roca espacial -capaz de provocar una devastación a escala sub-continental- tiene una probabilidad de una entre mil de colisionar con la tierra a comienzos del próximo siglo. Esta es, por lo menos, la previsión realizada por David Morrison, experto de la NASA en Objetos Cercanos a la Tierra (en sus siglas inglesas NEO). “Estamos hablando del asteroide más grande conocido hasta ahora”, ha comentado Morrison. Un meteorito podría impactar con la Tierra en mayo de 2102
En caso de impacto, provocaría 10.000 megatones de energía, equivalente a la explosión de todas las bombas nucleares del mundo.
Visto el 27 de Noviembre de 2004, VD 17 fue rápidamente identificado como una roca que potencialmente cruzaría la órbita de la tierra.
De chocar con la Tierra, lo haría el 4 de mayo de 2102.
“El riesgo de impacto para el próximo siglo es, desde luego, más alto que la de cualquier otro asteroide conocido”, ha afirmado Morrison.
“Afortunadamente, lo hemos detectado un siglo antes de que ocurra (…), esto nos debería de dar tiempo suficiente para afinar la órbita exacta y, muy probablemente, determinar que el asteroide no impactará con la tierra”, ha matizado Morrison.
Hoy en día, hay muchas formas de abordar un 'ataque' de un meteorito. Hoy día existe una misión llamada "Don Quijote" es la solución considerada por ahora como la más viable por los expertos internacionales, propone el envío de dos sondas, una para impactar contra el asteroide y otra para calcular si se ha conseguido desviar su trayectoria.
Otras de las propuestas aportadas son acercar una sonda al asteroide peligroso para intentar mover su eje gravitatorio y que desvíe su trayectoria o enviar velas solares al espacio para ocultar el sol del objeto de manera que no le llegue el empuje del viento solar y se modifique su rumbo.
La gran dificultad de estos mecanismos, están en los elevados costes que suponen para una sola compañía como la NASA, por lo que parecen convencidos a unirse los expertos para detectar y conbatir si es necesario la amenaza de asteroides.
Considero que la 1ª, 2ª y 4ª pregunta están bien respondidas. Sin embargo, en la 3ª se piden ejemplos de meteoritos que puedan llegar a colisionar contra la Tierra y tú has puesto solo dos (y uno de ellos es el del video).
ResponderEliminarDe todas formas, el resto está bien hecho: nota-BIEN